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Partes de trabajo para instaladores: por WhatsApp y listos para facturar

3 min de lectura Actualizado
Partes de trabajo para instaladores: por WhatsApp y listos para facturar

Un instalador termina una avería a las siete de la tarde. Le quedan dos opciones: rellenar el parte de trabajo en el móvil, de pie, con las manos sucias, o dejarlo para mañana. Casi siempre gana mañana. Y mañana el parte llega incompleto, sin el material usado ni las horas reales, y en oficina alguien tiene que reconstruirlo antes de poder facturar. Los partes de trabajo son el cuello de botella silencioso de cualquier empresa instaladora.

Como ejemplo orientativo: con 8 técnicos y 4 avisos diarios por técnico, son más de 600 partes al mes. Si cada uno necesita 5 minutos de oficina para completarse y pasar a factura, son 50 horas mensuales. Y cada parte incompleto es material o tiempo que no se factura.

Dónde se pierde el dinero en una instaladora

  • Partes que llegan tarde o incompletos. El técnico no anota el material o redondea las horas. Lo que no está en el parte, no se factura.
  • Oficina reconstruyendo. Llamadas al técnico para preguntar qué se cambió, fotos por WhatsApp que alguien tiene que interpretar.
  • Presupuestos que nadie sigue. Se envía un presupuesto de climatización o de placas solares y, si el cliente no contesta, nadie vuelve a llamar. Ese trabajo se lo lleva otro.
  • Llamadas sin atender. El cliente con una avería llama, nadie coge porque todos están en obra, y llama al siguiente instalador de la lista.
  • Mantenimientos olvidados. Las revisiones periódicas dependen de que alguien se acuerde de llamar.

Partes de trabajo por WhatsApp y oficina que no persigue

Wyre aplica su secuencia: conecta los canales que ya usa tu equipo, entiende lo que dicen y actúa dejando el trabajo hecho para que oficina solo revise.

El parte sale de un mensaje, no de un formulario

El técnico manda un WhatsApp al terminar, como ya hace hoy: «Cambiado el condensador de la split del salón, una hora y media, el cliente quiere presupuesto para la segunda unidad». Wyre lo convierte en un parte estructurado con cliente, trabajo hecho, material, horas y siguiente paso. Si falta algo, pregunta al técnico en el momento, no al día siguiente.

Del parte a la factura

El parte completo se relaciona con el aviso y el cliente, y queda preparado para facturar. Lo que el técnico mencionó como oportunidad («quiere presupuesto para la segunda unidad») no se pierde: se convierte en una tarea para el comercial.

Presupuestos con seguimiento

Situación Qué hace Wyre
Presupuesto enviado sin respuesta en 5 días Propone un recordatorio al cliente para que lo apruebes
Cliente que pregunta por WhatsApp por su presupuesto Responde con el estado real
Presupuesto aceptado Avisa para planificar la instalación
Revisión de mantenimiento próxima Propone la llamada o el mensaje al cliente

Puedes ver cómo funciona el seguimiento de clientes en detalle.

Ninguna llamada sin atender

Cuando todos están en obra, el agente telefónico atiende la llamada, recoge la avería, la dirección y la urgencia, y deja el aviso creado para que se asigne. El cliente siente que le han atendido y no llama al siguiente.

Sin cambiar tu programa de gestión

Wyre no sustituye tu software de gestión ni obliga a los técnicos a aprender una app nueva: si ya usan WhatsApp, siguen usando WhatsApp. Empezamos por los partes de trabajo, que es lo más fácil de medir, y comprobamos con tus datos cuánto material y tiempo dejaba de facturarse.

¿Cuántos partes se te quedan por el camino?

Escríbenos y lo vemos con los partes y presupuestos de un mes de tu empresa: cuántos llegaron incompletos, cuántos presupuestos no tuvieron seguimiento y qué habría cambiado.

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