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Gestión de reclamaciones de clientes: cuando la factura no cuadra con el albarán

4 min de lectura Actualizado
Gestión de reclamaciones de clientes: cuando la factura no cuadra con el albarán

Un cliente escribe: «La factura de marzo me cobra 40 unidades y solo recibí 32». Parece una incidencia sencilla. Pero para responderla, alguien tiene que encontrar el pedido, abrir el albarán, comprobar la factura, mirar si ya se habló de esto por WhatsApp y decidir si se emite un abono. La gestión de reclamaciones de clientes casi nunca falla por mala voluntad: falla porque el contexto de cada caso está repartido en cinco sitios.

Como ejemplo orientativo: si cada reclamación de facturación obliga a abrir tres programas y tarda 20 minutos en localizarse, 60 reclamaciones al mes son 20 horas solo buscando. No es una cifra de ningún cliente; es la cuenta que conviene hacer con tus propios números.

Por qué las incidencias de facturación se atascan

Estos son los patrones que se repiten en empresas que venden con pedido, albarán y factura:

  • Cada canal va por su lado. Una reclamación llega por email, otra por WhatsApp al comercial, otra por teléfono a administración. Nadie tiene una vista única de lo que está abierto.
  • Se busca más de lo que se resuelve. Para contestar hay que abrir el CRM, el ERP y el albarán. Localizar el pedido lleva más tiempo que decidir qué hacer.
  • La factura y el albarán no se miran juntos. La diferencia de cantidades o de precio solo aparece cuando alguien pone los dos documentos uno al lado del otro, y eso se hace a mano.
  • No hay prioridad clara. Una reclamación urgente de un cliente grande espera en la misma cola que una consulta, y el plazo se incumple sin que nadie lo vea venir.
  • La respuesta depende de quién la coja. Un abono, una nota de crédito o un «ya lo revisamos» según la persona y el día.

El resultado no es solo tiempo perdido. Son clientes que repiten la misma queja dos veces, abonos que se emiten sin comprobar y facturas cobradas de más que nadie detecta hasta que el cliente se enfada.

Qué cambia cuando la incidencia llega con su contexto

Wyre sigue siempre la misma secuencia: conecta tus canales y sistemas, entiende lo que contienen y actúa, con tu equipo aprobando lo que importa.

Todas las incidencias en una sola cola

Wyre recoge las reclamaciones del email y de WhatsApp, identifica al cliente y la clasifica: facturación, entrega, calidad, consulta. Lo que antes vivía en el móvil de un comercial pasa a una lista que todo el equipo ve.

La factura cruzada con el pedido y el albarán

Cuando la incidencia es de facturación, Wyre localiza el pedido, el albarán y la factura del cliente y los compara línea a línea:

Qué comprueba Qué suele pasar
Cantidades Se facturan más unidades que las entregadas en el albarán
Precios La factura no aplica el precio o el descuento pactado
Duplicados La misma entrega aparece en dos facturas
Conceptos Aparece un cargo que el cliente no aceptó

Así, cuando tu equipo abre la incidencia, ya sabe si el cliente tiene razón y en cuánto.

Prioridad según el cliente y el impacto

Una reclamación de un cliente con facturación alta, o una que lleva dos días sin respuesta, sube arriba. Las consultas que se responden con un dato del ERP se resuelven primero y rápido.

Respuesta propuesta, decisión humana

Wyre redacta la respuesta con el dato concreto («efectivamente, el albarán 2318 recoge 32 unidades; emitimos un abono por las 8 restantes») y propone la acción. Nada sale sin que alguien de tu equipo lo apruebe.

Si quieres ver cada pieza en detalle, aquí está la gestión de incidencias de clientes y la parte de automatización de facturas, que es la misma lógica aplicada a las facturas de tus proveedores.

Sin cambiar de ERP ni de CRM

Wyre no sustituye tu software. Se conecta al ERP, al CRM, al correo y a WhatsApp que ya usáis y construye solo lo que falta: la conexión entre ellos. Tu equipo sigue trabajando donde trabaja.

Empezamos por un tipo de incidencia concreto, normalmente las de facturación porque son las más fáciles de medir, y comprobamos con tus datos cuánto tiempo se ahorra antes de ampliar.

¿Lo miramos con tus incidencias reales?

La forma más rápida de saber si encaja es verlo sobre tus casos. Escríbenos y preparamos una demo con un mes de reclamaciones tuyas: cuántas eran de facturación, cuánto tardó cada una y qué habría detectado Wyre al llegar.

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